Nos tomamos el "bus", aunque a mi entender eso es un tranvía, para dirigirnos al Largo Argentino, una plaza que tiene 4 templos republicanos y los restos del Teatro Pomeyo. También es hoy un refugio para gatos sin hogar. A partir de ahí nos dirijimos a pie al Panteón de Agripa (El Panteón), que fué construido durante el Imperio Romano para adorar a los dioses, sin embargo cuando entrás te piden respeto y silencio. El edificio es asombroso, por su gigantesca cúpula de más de 40 mts de diámetro y una perforación en el centro de 9 mts, por donde entra la luz del sol (y la lluvia tb, supongo). Después leí que es la mayor cúpula de hormigón en masa de la historia. Más grande que la de la Basílica de San Pedro! Según Giulia, hay un día y una hora especial en el año en el que la luz entra en un ángulo particular, y le da un color púrpura/anaranjado a todo el lugar. Está claro que ese día no es hoy...
| La cúpula del Panteón y su perforación |
| El Panteón desde afuera |
| La foto que me perturbó |
| Fontana di Trevi |
En Piazza Venezia está el Monumento Nazionale a Vittorio Emmanuele II (el primer rey de la Italia unificada), todo de mármol. Una cosa descomunal a la vista, por su tamaño, la belleza de la arquitectura y la ubicación que ocupa en la ciudad. En el monumento a Victor Manuel II se encuentra también la tumba al Soldado Desconocido, donde hay una llama eterna en memoria de los soldados muertos no identificados, y también un museo con las banderas de Italia durante distintos momentos de su historia. Demasiado para ver en un solo lugar y con tan poco tiempo!
| Giù y yo, en Piazza Venezia |
| Museo del Soldado Desconocido |
| Las banderas italianas, vaya uno a saber de qué época |
| El Foro Romano |
| Via dei Fori Imperiali y el Colosseo de fondo |
Mi primera duda pasa por saber si entro al Colosseo. La entrada pelada cuesta €12 y con audioguía trepa a los 19€. A pesar de mi prolongada estadía en Europa, mi mente matemática sigue haciendo rápidamente las multiplicaciones por 6, por lo que decido "caminar" Roma.
Mi GPS de papel marca que lo más próximo es el Circo Massimo, una antigua pista de carreras, donde se realizaban espectáculos populares. El lugar se ha conservado muy poco, y es una verdadera lástima. Solo se ve una explanada con arena y algo de verde. De fondo se puede ver el Monte Palatino, una de las partes más antiguas de la ciudad, y que hoy es un museo al aire libre, muy interesante para los arqueólogos, por la cantidad de ruinas que hay ahí.
En este descampado, me doy cuenta de que el sol está pegando fuerte, y ahora que es plena siesta, peor. En cada fontanella me paro a tomar agua, mojarme la cabeza y recargar mi botella.
| Circo Massimo y el Monte Palatino de fondo |
| La foto lo dice todo |
| La vista de Roma desde el Monumento a Garibaldi |
| La foto "profesional" |
| Mi auto-foto amateur |
Llevo ya hora y media dando vueltas sin sentido. Tampoco sé que bus tomar, por lo que me voy a comprar unas frutas, para saciar mi hambre y mi sed. Es ahí cuando me acuerdo que Giù me dio su número de celular a la mañana, antes de despedirnos! Entonces le escribo un mensaje diciéndole que estaba perdido, y le tiro mis coordenadas. Mientras espero la respuesta, camino por la zona. No contesta. "Será que no tiene crédito?", hasta que, aleluya!, la respuesta llega con las indicaciones precisas de donde tomar el colectivo.
Encuentro la parada, pero el bus se tarda demasiado y de repente mi intuición me dice que estoy en la parada equivocada. Hay una para la misma línea al frente, y hay más gente ahí. El olfato de goleador me dice que es ahí donde debo esperar. Al fin, llega el bus y, efectivamente, es el que se dirige a lo de Giulia.
Al bajar del bus, me la encuentro a la tana en la parada, y me dice que podemos ir a casa de su mamá a comer, pero no me puede asegurar que haya suficiente comida. Le contesto que no hay problema, y que me compro algo en el camino. Y de comida rápida se trata, qué mejor que una pizza italiana? La pizza estaba muy bien, pero te la empaquetan como un sandwich. Cuando Giulia vió que yo quería separar las porciones me dio un alarido de "no!!!", y luego me explicó que ellos comen así la pizza, la que por cierto estaba muy buena.
En casa de su madre me trataron excelente. Su mamá es alemana, y estaba esa noche con unos amigos, una señora italiana y un hombre uruguayo. Ambos trabajan haciendo algo así como puestas en escenas para películas. Se nota a la legua que son muy bohemios. Giu es bohemia, y ahora entiendo de dónde lo heredó.
Mario, el hombre uruguayo, de barba, con un defecto en uno de sus ojos y un poco gordo, entabla conversación conmigo. Se siente bien escuchar una tonada familiar. En medio de la charla, me pregunta "qué tal hablás el alemán?", a lo que le contesto que bastante mal. Lo que me dijo me quedó muy marcado: "En serio? Bueno, hay algo que yo te puedo asegurar hoy: después de este viaje tu alemán será aún peor!". El comentario me despierta una carcajada medio incrédula, pero el tipo no podría haber estado más en lo cierto.
De repente soy el centro de la charla, y el blanco de todas las preguntas, hasta que llega ésta: "qué has visto de Roma ya?". Cuando les conté el recorrido que había hecho durante el día, casi se caen de culo los tanos. Mario le dice a Giulia, "por Dios! dale una cama a este chico!!!". Definitivamente se debe haber notado mi cansancio en mi cara.
Después de un riquísimo café italiano, emprendimos por fin el regreso a casa de Giulia, para poder descansar y encarar el día 3 con todas las pilas.
Fede muy pero muy bueno!! Superó mis espectativas jeje.... La verdad me siento un cazatalentos :P En serio que al ir leyendo (arranque por este que bruto el otro es primero jeje) sentía que compartía tu experiencia y lo que era estar deambulando, deslumbrado y acalorado por Roma. Gracias por compartirlo y hacerme viajar un ratito.
ResponderEliminarSos un grande Nacho, de verdad! Estoy en medio de una crisis existencial y tu idea de escribir lo que he vivido me ayuda a salir de a poco. Lo estoy disfrutando muchísimo, así que por ahora no pienso parar :)
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